NO SEA MALA COPA EN ESTAS CELEBRACIONES DE FIN DE AÑO

Muchas veces al preguntarnos cuál es la cantidad apropiada para tomar, nos encontramos, con que como tal no hay una definición universal de consumo moderado de alcohol, pero existen unas pautas de consumo del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda), que en el 2005 consideró como límite dos tragos de tamaño estándar para hombres y no más de un trago estándar para mujeres, al día.

Algunas investigaciones refieren un vaso de cerveza de 12 oz, un vaso de whisky de 1.5 oz o una copa de vino de 5 oz, medidas que tienen la misma equivalencia alcohólica. Las consecuencias para la salud, de tener un consumo descontrolado de licor son largas de mencionar, hay muchos efectos perjudiciales como el incremento del riesgo de accidentes, daños hepáticos, cirrosis, diabetes, cáncer, entre otros. Hay personas que tienen tendencias y frecuencias diferentes de resistencia al alcohol, es decir una persona puede ingerir la misma cantidad de licor, pero dependiendo de estados de ánimo, si comió o no antes de tomar, o si hay algunas cuestiones hereditarias entre otras, el efecto no será el mismo para cada persona.

Otra de las preguntas frecuentes es, ¿A quién le pega más el efecto del alcohol a los hombres o las mujeres? Se dice que más a las mujeres que a los hombres en general, considerando obviamente la frecuencia del consumo, la personalidad, el peso, la talla, entre otros hábitos. Cada persona tiene niveles diferentes de tolerancia al alcohol. Recordando que de acuerdo a la predisposición genética puede haber adición genética o ser muy susceptibles a tener problemas de alcohol. Se debe de poner cuidado cuando se está deprimido, enojado de no caer en el vicio.

Algunas fuentes refieren que las personas con mayor contextura física, las obesas o que sufren de sobrepeso tienen mayor aguante o tardan más en emborracharse ciertamente debido a factores como la talla y el peso, pero también son determinantes la personalidad, el estado de salud, el género, la frecuencia de consumo, el grado de adicción, situaciones personales y el medio ambiente que se permita. Sin embargo también hay información que refiere que una persona obesa puede no tomar con frecuencia, y solo dos unidades alcohólicas le pueden causar un efecto de rápida embriaguez. El sobrepeso no es un factor protector por sí mismo, solo que la mayor masa corporal, en condiciones normales, demanda una mayor concentración de alcohol en sangre y más unidades alcohólicas consumidas.

Cada persona es responsable de comenzar a ingerir alcohol, por ello se debe de tener cuidado de creer que por llegar a la mayoría de edad ya se puede consumir lo que se quiera pero lo mejor es conocer no solo los riesgos que conlleva beber, sino evitar problemas legales. Tomar vino por ejemplo tiene beneficios cardiovasculares y junto con bebidas destiladas, como vodka y ron, que no están fermentadas son las más recomendables. Caso contrario con las bebidas burbujeantes que hacen que las burbujas empujen el alcohol a la sangre y al cerebro con rapidez, se acumulen y se le dificulte al hígado eliminarlo con la misma velocidad. No adopte el mito de los borrachos siempre dicen la verdad, mismo que se presenta con facilidad, evite situaciones vergonzosas o de conflicto.

TIPS PARA EVITAR O DESPUÉS DE LA CRUDA REALIDAD
• Beber despacio, ya que el organismo elimina el licor a un ritmo fijo para que no se acumule en la sangre (alrededor de 30 cm2 por hora).
• Para la deshidratación debido a la perdida de sodio y potasio por el alcohol, un buen caldo sin grasa y beber suficiente agua antes o después te hará sentir bien. El licor inhibe la hormona antidiurética,
• La carne, los huevos y el pescado reponen los aminoácidos perdidos.
• Una taza de café ayuda a contrarrestar el dolor de cabeza.
• Elegir calidad en lo que toma, si bebe elija un trago o un licor de calidad y comprado en un sitio reconocido y confiable.
• Moderar la cantidad, siempre controle la cantidad para estar bajo el control de sí mismo.
• Consistencia: permanecer en el mismo tipo de licor en cada ocasión que se consuma. No lo cambie una vez que usted ha ingerido más de tres unidades alcohólicas de una misma clase.
• Comer antes y durante el tiempo que se beba. No hacerlo con el estómago vacío.
Procurar beber siempre con personas de confianza.